Las técnicas de estampación que usé en aquellos años iban desde las más tradicionales como el aguafuerte, la aguatinta y el cerograbado, hasta las que surgieron en los 70 conocidas como técnicas de estampación no tóxicas: En este caso fotopolímeros trabajados en su mayoría con rotuladores sobre acetato o escaneando originales como es el caso de los vagabundos o el simpático cocinero.

